Regálate una segunda oportunidad.
Las cirugías secundarias siemrpe son un desafío por varias razones:
- Existen cicatrices externas que no siempre se pueden resecar para corregir.
- Existen cicatrices internas que pueden dificultar darle la nueva forma a la mama
- Las incisiones de las cirugías previas pueden alteral el flujo sanguíneo de la mama, por lo tanto comprometiendo la irrigación de tejido mamario y el pezón.
- Pueden haber áreas donde se ha atrofiado la mama, lo que dificulta importantemente lograr una forma adecuada.
Puede ser muy fácil si es que están bien posicionadas y se cambian por un tamaño igual, que es lo más infrecuente. Habitualmente los implantes están contracturados, malposicionados o la paciente quiere disminuir su tamaño, con lo que hay excedente de piel que se debe resecar y ajustar. Las cicatrices dependen de cada caso en particular.
Mientras más tejido mamario tenga la paciente y mientras más pequeño el implante, es más fácil darles una linda forma. El implante atrofia con el tiempo la porción de mama en la que se apoya, por lo que al sacarlo existe un déficit de relleno que hay que corregir, por lo que esta cirugía requiere mucha creatividad. Casi siempre requieren cicatriz en T invertida.
La variedad de alteraciones que existen en las secuelas de malas cirugías previas son infinitas. Cada caso debe evaluarse en particular y confeccionar un plan a medida, que frecuentemente implica más de una cirugía para lograr un buen resultado.
La asimetría mamaria puede presentarse de múltiples formas, ya pueden combinarse mamas pequeñas, grandes o caídas. Debe realizarse una técnica adecuada para cada mama e intentar lograr la mayor simetría posible.
testimonio
“Me dio la oportunidad de sentirmemás segura y auténtica,y de amar mi cuerpo tal como es.”
Paula Hurtado A.